ITALIA SE OLVIDA DEL CATENACCIO Y ENAMORA AL MUNDO 2º PAGINA
Italia encandiló al mundo. El equipo de Lippi se olvidó del Catenaccio que había exhibido en este Mundial y dejó que sus futbolistas hicieran lo que saben: jugar. Los ‘jugones’ de la azzurra se marcaron un partido que difícilmente se olvidará ante un Alemania que no pudo sacar provecho a su estilo de siempre. En un final épico y cuando los anfitriones parecían buscar la tanda de penaltis como única solución al desastre que se avecinaba, los italianos se negaron a jugarse el pase a la final a un cara o cruz y dejaron un par de obras de arte para la posteridad que surgieron de los pies de Grosso y Del Piero. Dos directos al mentón de Alemania que cayó a plomo sobre el césped del renovado Westfalenstadion.
